lunes, 30 de julio de 2012
Cuando los gringos hacen leyes creo que sube el pan
viernes, 13 de julio de 2012
¿Trata de mujeres en Amsterdam?
jueves, 12 de julio de 2012
Con los mineros siempre, con razón o sin ella.
miércoles, 11 de julio de 2012
El primer macarra del que se tiene noticia
Y movió Abraham de allí, caminando y yendo hacia el Mediodía. Y hubo hambre en la tierra, y descendió Abraham á Egipto para peregrinar allá; porque era grande el hambre en la tierra. Y aconteció que cuando estaba para entrar en Egipto, dijo á Sarai su mujer: He aquí, ahora conozco que eres mujer hermosa de vista; Y será que cuando te habrán visto los Egipcios, dirán: Su mujer es: y me matarán á mí, y á ti te reservarán la vida. Ahora pues, di que eres mi hermana, para que yo haya bien por causa tuya, y viva mi alma por amor de ti. Y aconteció que, como entró Abram en Egipto, los Egipcios vieron la mujer que era hermosa en gran manera. Viéronla también los príncipes de Faraón, y se la alabaron; y fué llevada la mujer á casa de Faraón: E hizo bien á Abraham por causa de ella; y tuvo ovejas, y vacas, y asnos, y siervos, y criadas, y asnas y camellos. Mas Yavhe hirió á Faraón y á su casa con grandes plagas, por causa de Sarai mujer de Abraham. Entonces Faraón llamó á Abraham y le dijo: ¿Qué es esto que has hecho conmigo? ¿Por qué no me declaraste que era tu mujer? ¿Por qué dijiste es mi hermana poniéndome en ocasión de tomarla para mí por mujer? Ahora pues, he aquí tu mujer, tómala y vete. Entonces Faraón dió orden á sus gentes acerca de Abraham; y le acompañaron, y á su mujer con todo lo que tenía.¡Caray para el santo patriarca! ¡y encima era "casi" amigo íntimo de Dios! era todo un proxeneta.
sábado, 9 de junio de 2012
Evelyn, cine sobre prostitución a base de tópicos falsos
miércoles, 11 de abril de 2012
Tiene razón el New York Times
El caso es que cuenta el New York Times, en un reportaje que escandalizó a algunos sectores de la prensa de mi país que en los puticlubes de frontera, esos que están ahí más o menos pegados a Francia aumentó el número de franceses que vienen a España, a diversos pueblos de la frontera, en busca de sexo ¡menudo descubrimiento!
Esto se ve que lo indagaron los del New York Times hace unos días y les sorprendió el asunto, pero es que... ¡siempre fue así!
En el Club La Rosa en Irún (Guipuzcoa, muy pegadito a Francia) y hablo de hace cosa de seis o siete años, quizás un poco más, lo raro, lo realmente raro, era encontrarte a algún español entre la clientela, el noventa por ciento eran franceses, chavales jóvenes también (se extrañan en el reportaje por esto) a patadas.
El motivo, sencillo: en un puticlub francés de cualquier pueblo perdido el precio de una copa era casi el precio de una puta en territorio español, así que... ¿algún francés será tan tonto de ir al puticlub de supueblo a echar un polvo y a tomar una copa cuando a diez o veinte kilómetros tiene otro en el que se gasta la mitad? no se lo cree ni el tato.
Y tal como sucedía en Irún sucedía en toda la frontera pirenaica, lo más normal del mundo. Por otra parte esos territorios fronterizos siempre son lugares de parada y trasnoche de camioneros, que quieras que no se aburren, y se dan una vuelta al puticlub cercano a tomar una copa y si les caes bien pues oye, echan un polvete, o suben a alguna que anda puteando por la carretera al camión para pasar un rato, en fin, no se que le ven de raro los del New York Times al asunto. Para mi que vinieron un par de periodistas a esa parte de España o Francia a hacer un reportaje de otra cosa y se llevaron dos al precio de uno, lo malo... es que siempre fue así, no hay nada de novedoso, tienen razón a pesar de lo que parece que ofenden a algunos periódicos patrios, vamos, que venden la moto como nueva, pero ya tiene muchos años, y es que ya era así antes, mucho antes de haber estado yo en la zona.
A lo mejor algún habitual de los clubes de la zona (grande además, que desde Irún a la Junquera hay un buen tramo y muchos puticlubes y casi todos son "de plaza") puede ratificar lo que digo o decirme que estoy mal informada, los comentarios están para eso y me encantaría tener un montón de noticias de primera mano de lo que pasa por ahí.
martes, 10 de abril de 2012
Un drama oculto muy a la vista
Pero digo yo, si el noventa por ciento de las prostitutas en ejercicio están en manos de mafias ¿como es que no hay arrestos y detenciones diariamente en este país? Porque vamos a ver, que yo sepa no se puede ser puta "a escondidas" las chicas que ejercen o bien están en un club nocturno, o bien en la calle o bien en pisos. Los clubes nocturnos están bien a la vista, más es imposible, llenos de neones y luces de colores, solo hay que entrar, hablar, preguntar, buscar quien denuncie, investigar algo así tiene que ser sumamente fácil ¡caramba! ¡qué están ahí! ¡a la vista de todos! Las chicas que ejercen en la calle ¿no las ven? ¿por qué no van y hablan con ellas la policía o quien sea y corresponda? y en los pisos... bueno, no están tan a la vista, pero se anuncian en los periódicos, vamos, que no es un mundo oculto que vaya de boca en boca ¿os imaginais a un ladrón de coches de alta gama anunciando sus "productos" en la prensa? Pues con esto lo mismo, no sería lo normal ni habitual que quien está cometiendo un delito lo cacaree a diestro y siniestro.
¡Ojo! no estoy diciendo que no existan mujeres explotadas ni en manos de mafias que las extorsionan, las hay, desgraciadamente las hay, pero del noventa por ciento nada de nada, posiblemente el problema, grave ciertamente, no llegue ni al diez por ciento. Dicen otras estadísticas que leí no hace mucho que en España hay alrededor de 360.000 prostitutas (no me lo creo mucho tampoco), así que según Carmen Quintanilla, presidenta de la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados hay, nada más y nada menos que 324.000 mujeres que ahora mismo en España están siendo prostituidas y extorsionadas por proxenetas de diversa índole ¡324.000! y ¿habeis visto u oido de alguna detención o encarcelación? ¿liberaron a algún grupo de estas mujeres en estos últimos días? ¿os imaginais que diariamente en las calles de nuestro país hubiese ese número de coches robados? Sra. Presidenta de la comisión de igualdad... haga algo aparte de pretender prohibir la prostitución (cosa que jamás logrará y entonces si que habrá mafias), son demasiadas mujeres extorsionadas, esto es un drama casi de proporciones bíblicas, o más.
jueves, 28 de mayo de 2009
Encuestas sobre la legalización de la prostitución
prostitución=trata de blancas (o negras)+explotación
Supongo que recibirán ordenes y dictados de estadíos superiores para escribir esas tonterías y no contar la verdad nunca o solo en raras ocasiones. Por experiencia se que muchos periodistas son de lo más putero que hay por el mundo, es más, tuve un montón de clientes periodistas o al menos eso decían ellos, y se también que son muchos los que conocen la realidad de la prostitución en nuestro pais (y en muchos otros), así que presupongo que o bien escriben al dictado o bien desde la más absoluta de las hipocresias y dobles morales, o, lo que es peor: Historias rocambolescas desde el total desconocimiento del tema.
Después están los políticos, que por la cosa esa de lo políticamente correcto, son raros los que abogan por una legalización de la prostitución y bueno, de las feministas de poltrona ya ni hablo, que con la coña de imponer su sentido de dignidad a todas las mujeres del mundo prefieren verte fregando escaleras (así tienes algo que reivindicar y acudes a ellas, a sus sindicatos y zarandajas) por diez euros la hora, que saber que ganas al día 300 euros por echar tres o cuatro polvos.
Pero hay otras encuestas de otros medios que van por el estilo.
El clamor por la regularización como puede verse es grande, pero en este caso seguirán a lo suyo, dejandola en un estado de permanente alegalidad o, cualquier día, implantando el absurdo modelo sueco, desoyendo lo que dice el pueblo, porque el pueblo, que lo sepais, no sabemos lo que nos conviene y vivimos de espaldas a la realidad, los periodistas, los políticos y las feministas de poltrona no, ellos si saben que todas las putas del mundo hemos sido traficadas y somos explotadas.
Me juego el pescuezo a que en este puto mundo hay más taxistas, albañiles, jornaleros del campo, inmigrantes de toda índole o becarios (con su carrera terminada y todo) que están verdaderamente explotados y que son constantemente traficados por sinverguenzas que putas.
Como digo siempre: diez años en el oficio y solo conocí a cuatro o cinco enmacarradas (porque querían) a diez o doce idiotas que le daban su dinero a un imbecil (porque querian) y a una que decía haber sido traficada (pero seguía de puta voluntariamente, creo que quiso arreglar papeles denunciando a un imbécil).
¿Estoy diciendo que no hay putas traficadas o explotadas? no, no digo eso, pero no debe de haber tantas cuando yo realmente no conocí ninguna, entonces, pienso, que las pocas que hay (los periodicos mienten bastante en esto) con una regularización de la prostitución adecuada y eficaz serían más fácilmente localizables, conllevando ello además muchas y diversas mejoras para las que en ello trabajen o quieran trabajar.
A no ser que llamemos tráfico a que un tipo vaya a Brasil y le diga a una puta que en su burdel de España ella puede ganar más y la chica acepte... claro, entonces si, entonces hay un montón de traficadas, y un montón de imbéciles que a esto le llaman tráfico.
sábado, 28 de junio de 2008
Cuando el macarra es el estado

No acierta, queda alguno que otro, poquitos, pero algo queda. A decir verdad, creo que no hay macarras, pienso que hay chicas que se enmacarran, tontas del bote, que no tienen nada mejor que hacer que soltarle el dinero que ganan a golpe de coño a un gilipollas. En fin, allá ellas.
No voy a contaros como actúa hoy un macarra, porque, la verdad, los casos que conocí eran eso, chicas que le daban dinero a un bobo y punto. Os contaré como eran los macarras de antes, hablo de los años cincuenta, sesenta, incluso los setenta, después, al menos los del estilo que describe mi "mami" se extinguieron (bueno, queda uno en toda España, un día a lo mejor cuento su historia y la de sus mujeres, que curiosamente lo adoran).
El macarra era un tío, lo que se dice "con un par", un cabrón, pero con cojones, porque para eso no servía cualquiera, había que tenerlos bien puestos: las chicas solian ejercer en los llamados "barrios chinos", en esos barrios estaban los burdeles, las esquinas, las confluencias de calles, etc. y lógicamente había burdeles mejores que otros, esquinas mejores que otras y confluencias mejores que otras y un buen macarra, que supiese y pudiese defender bien su territorio, a hostia limpia, navaja en mano o si se terciaba, a tiros, era el que se llevaba el gato al agua. Las chicas, muchas veces tontas, pueblerinas, incultas y sin ningún lugar para donde tirar, solían enamorarse de estos elementos, pero tampoco es que se enamorasen de gratis, se enamoraban porque estos tíos eran cameladores, primero daban, no había problema, las llevaban a una buena discoteca, una buena cena ¿que les importaba si otras ya estaban trabajando para él? les prometían incluso sacarlas de la calle, lo que hiciese falta. Como quiera que fuese las chicas caían en esa trampa y cuando se daban cuenta estaban trabajando para él, dandole lo ganado con cada cliente y sisando de cuando en cuando para ellas, cosa que el macarra, el buen macarra, sabía y permitía hasta cierto punto. Que la chica se ponía tonta y protestaba, la cosa se arreglaba con un par de buenos "hostiones". Si la chica se ponía demasiado tonta, en ciertos lugares había la costumbre de cortarle el lóbulo de la oreja (si, ya se que es cruel, pero dejadme acabar), así espabilaba. El castigo máximo que podía recibir una puta (además de que tiene habido más de una muerta), era el del azucarillo.
Lo del azucarillo era una medida extrema, había chicas que llegado un momento se decian: "pues mira, yo no ganaré pero este cabrón tampoco se va a llevar nada" entonces o pasaban de currar, de hacerse clientes o, cuando no les quedaba otra que hacerselos, se lo montaban mal con ellos. Ahí solía haber muchas trifulcas entre macarra y chica, trifulcas en las que la chica solía salir mal parada. Llegado un día, el macarra se daba cuenta del rollo que se traía la coima y decidía cortar por lo sano, entonces le decía a ella: "vale, lumi de mis entretelas, no quieres trabajar para mi, pero tampoco vas a trabajar para ti, te has buscao una ruina que te cagas".
El macarra, que previamente había endurecido un azucarillo con coñac (se le echan un par de gotitas y se deja secar, parece ser que se pone muy duro), cogía es azucarillo, se lo colocaba entre los dedos indice y corazón, lo apuntalaba con el pulgar por la parte interna de la mano y le soltaba un revés a la díscola, si sabía hacerlo bien (y sabía) le hacía una herida muy fea desde la frente hasta el mentón, herida que solía surcar la mejilla. Una herida ancha que ni la madre que la parió y que además, cicatrizaba muy mal, solía dejar una marca muy fea en la cara, marca que además no se quitaba de por vida. Con ello, la chica no solía hacerse muchos más clientes, llegaba el hambre y lo tenía muy mal: si volvía a su pueblo malo, esa marca la conocían muchos hombres. En la ciudad... como la marca también era conocida difícilmente encontraba trabajo, como entre el lumpen la marca, evidentemente, también era conocida... nadie quería a una puta díscola en un club ni de limpiadora, así que lo tenía muy mal. Sin embargo el macarra, a partir de ahí, las otras chicas que tenía o tuviese en el futuro ya se cuidarian muy mucho de hacerle jugadas.
Bueno, y a cambio de todo esto... ¿Qué daba el macarra? Pues no gran cosa, o si, depende de como se mire: lo más importante era la protección con clientes que se propasaban, el macarra siempre andaba cerca de sus chicas, si estas pedían ayuda el cliente "pesado" tenía un problema muy serio, estos tipos no solían andar con chiquitas. Después, si el macarra era de los buenos las chicas gozaban de las mejores esquinas o de las mejores "boites" de la ciudad, con lo cual, podían sisar un poco más de dinerillo. También está la cuestión del respeto por parte de las otras chicas, que se cuidarían muy mucho de pisar el terreno de las del macarra de turno. Por último, un buen macarra llevaba a sus chicas de paseo en un lujoso coche, las llevaba (si se portaban bien, claro) a cenar a buenos restaurantes (con el dinero que ella había ganado, evidentemente) y detalles así. En definitiva: presumían "de hombre".
Vosotros direis que todo esto era triste, penoso, cruel, etc. etc. etc. Incluso alguno dirá que aquellas chicas deberían de denunciar al macarra. Si, ya... claro, te ibas al policía y le decias "oiga, soy puta y un señor me pega y se queda con mi dinero" Ser puta estaba prohibido, ibas a la carcel, así que de entrada, para las chicas no era la solución más viable (cosas de prohibir la prostitución). La putería era tolerada mientras no diesen la nota, si una sacaba los pies del tiesto había redadas, terminaban unas cuantas en prisión y llevabas más palos que una estera por parte de tus compañeras, y claro, cuando salias, vuelta a lo mismo tras haberte tundido tu "romántico amigo".
En todo caso teneis razón, era cruel, supongo que en algún caso, quizás demasiados, de distintas maneras, aún lo seguirá siendo, que yo no conociese macarras en la actualidad, salvo cuatro bobos, no quiere decir que no haya alguno peligroso y jodido por ahí. Pero el caso, que es a lo que yo voy, es que aquellos macarras, tras tanta crueldad, al menos daban algo, y a veces, no pocas, hasta se jugaban el tipo por "sus chicas", enfrentandose a clientes que a lo mejor eran tan peligrosos como ellos. Mi "mami" cuando paseamos por ciertos lugares me cuenta y no para: "aquí apuñalaron a fulanito que chuleaba a la tal y a la cual y a la de más allá" o "fijate ¿ves esa cervecería? pues era un club, en el piso de arriba mataron a menganito cuando fue a ayudar a una de las suyas" o "¡ay! no quiero ni acordarme, ahí apuñalaron a zutano, le metieron quince cuchilladas, lo hizo el novio de fulana y mengana" Mi mami llama "novios" a los macarras de aquella época. O sea, que se jugaban muchas veces la vida. Otras veces, cuando alguna de "sus chicas" era detenida por la policía, el tío iba y daba la cara, logrando con alguna argucia sacarla del calabozo o, llegado el caso, pagando la fianza (endeudando así a la chica con él). En definitiva, algún detallito tenían los angelitos aquellos ¿o no?
Vale, pues ahora apareció un tipo de macarra nuevo, no hace nada por las chicas, pero si se entera de que ganan algo les pide el dinero, y hay que darselo, de lo contrario emplea medios coercitivos que no dejan otra salida.
En Italia sucede como en España, la putería no existe, no está contemplada en ningún reglamento ni legal ni ilegal.
Una chica cualquiera se va a las cercanias de Roma, con una furgoneta acondicionada (colchón en la parte trasera), una sombrilla y una silla, se viste "para matar" y se sienta allí a leer un libro o a mirar como pasan los coches. De repente para un camión a su lado, le pregunta cuanto, la chica dice su precio, pasan al interior de la furgoneta, echan un polvo, el camionero sigue su viaje y santas pascuas plín.
La chica ganó un dinero por follar, cierto, pero legalmente la prostitución no existe. O sea, todo eso, en teoría, no sucedió.
Que un camionero se mosquea, por lo que sea, con una de esas chicas que vestía con falda roja, jovencita y muy bonita y le está tundiendo las costillas en la cuneta, con unos Carabinieri riendole la gracia a veinte metros, y que después se dedican a investigarnos al Bala Perdida y a mi por parar a ayudarla (menudo sopapo le calzó el Bala al camionero, pero le estuvo bien), pues al final no pasa nada, total, en palabras de los Carabinieri, que más o menos fueron estas "¿Ma, che cosa importa la putana per tu?, e solo una putana, una marginale" ¿para que van a ayudar los Carabinieri a una puta, verdad? total... no existe, no es nadie.
Sin embargo, allí en el bello país de Italia, el macarra para el que las putas no existen, el macarra que aunque conozca su existencia, de oidas, pasa de ellas, el macarra que no da nada por ellas y al que le importan una mierda, descubrió algo:
En Italia hay una puta uruguaya, una puta que no existía, claro. El macarra de esta puta que no tiene obligación ninguna para con ella, que de verla agredida ni la defendería, resulta que descubrió que esta puta, inexistente, había ganado un dinerillo importante, 375.000 euros exactamente, y ni corto ni perezoso se presentó a ella y le pidió su parte.
Este macarra se llama gobierno italiano, pero puede ser el de cualquier otro país donde la prostitución no exista. Es uno de los macarras más crueles y cobardes: no te da nada, no te ayuda en nada, no te protege de nada, hasta se ríe de ti y te considera marginal, en algunos casos te crea problemas, en otros te puede incluso pegar y fuerte, y sin embargo, si descubre que ganas dinero, viene y te pide su parte.
¿Hay macarra más cabrón?
viernes, 13 de junio de 2008
martes, 5 de febrero de 2008
Presentación del libro "La prostitución a Debate" del colectivo Hetaira

La presentación del libro será el Jueves 7 de Febrero a las 19'30 horas, en el Casino de la Reina (Calle Casino 5), si quereis asistir podeis coger el metro a Embajadores o Lavapies. Para más datos si picais en la imagen se ampliará, también podeis visitar la web de Hetaira.
La prostitución a debate Por los derechos de las prostitutas Mamen Briz y Cristina Garaizabal (coords)
Los textos que se incluyen en este volumen se corresponden con las ponencias presentadas en las jornadas La prostitución a debate. Por los derechos de las prostitutas, organizadas por el colectivo Hetaira y celebradas en Madrid en mayo de 2004.
El estigma de ser puta, los sueños de las inmigrantes, la situación en otros países (Alemania, Holanda, Suecia y Francia), ideas para seguir trabajando y la autoorganización de las trabajadoras del sexo conformaron los distintos bloques temáticos.
Incluye trabajos de Dolores Juliano, Raquel Osborne, Cristina Garaizábal, Anne Souyris, Ruth Mestre, Pilar Rodríguez, Estefanía Acién, Nereida Lakuló, Juanita Rosina Henning, Sietske Altink, Pye Jacobson, Anne Coppel, Inés Sabanés, Ramiro García de Dios, Silvia Gay, Ana Fábregas, Margarita Carreras, María José Barrera, Carolina Hernández, Nancy Losada y Heidi Rueda.
Y las palabras solidarias de Pablo Sanz, Lucía Etxebarria, Rosa Regás, Eduardo Haro Tecglen, Soledad Puértolas, Eduardo Mendicutti, Antón Reixa, Carlos Bardem, Eduardo Galeano, Francisco Cenamor, Ruth Toledano, Leopoldo Alas, Belén Reyes, Pamela Pérez, Rosa Montero y Fernando León de Aranoa.
Ediciones Talasa. ISBN: 978-84-96266-20-9
Mientras las putas hablan/hablamos y contamos la verdad sobre nuestro oficio, otros, profesionales de la información se dicen así mismos, siguen empeñados en ver toda la oscuridad del mundo, ya lo dice el refrán, no hay peor ciego que él que no quiere ver. Una pena que esté mal visto hacernos caso.