domingo 19 de diciembre de 2010

Los Salvamorales

Entrada escrita el 25 de Abril del 2005 en el viejo blog yoputa.net (no existe ya):

Miguel Servet
Desgraciadamente para todos el mundo está lleno de salvapatrias, salvamorales, vigilantes de conductas desviadas, criticos sociales y un largo etc. de personajillos que a falta de otra cosa mejor que hacer, dedican parte de su tiempo a velar o a intentar que alguien vele por la moral publica o lo que ellos entienden por moral. En mis anteriores y baneados diarios solian aparecer de cuando en cuando por allí para dejar sus mensajes, son mensajes que en cierto modo, aún a pesar de la virtualidad de los mismos, dan miedo por la intolerancia y el odio que rezuman, por esa seguridad que parecen tener los emisores en que están en posesión de la razón y que su “razón” es la unica posible.
 
Es lamentable lo que suelen pretender, cosas como todos practicantes de alguna religión, religiones que por otra parte todas creen que su Dios es el verdadero y no aceptan al otro, aunque en el fondo sea parecido, un dios temible, iracundo y violento. Curiosamente en la cristiana, es el propio Cristo quien cambia ese Dios, pero no parecen hacer mucho caso y en nombre de Cristo se han hecho y seguirán haciendo innumerables barbaridades, ninguno parece tener en cuenta eso que dijo “su Señor” sobre cargar pesos sobre las espaldas de los demás, pesos que ellos mismos serían incapaces de soportar.

Suelen, para justificarse, echarnos las culpas a los que según ellos somos “amorales” de muchas cosas, así tengo visto a lo largo de mi corta (aunque creo que intensa) vida cientos de disparates protagonizados por este tipo de personajes, personajes que curiosamente y en muchos casos van a misa el domingo con su señora tras haber estado la tarde noche del sabado refocilandose (que no otra cosa), entre mis brazos o los de alguna compañera de profesión, suelen ser a más intolerante más putero (esto habría que estudiarlo, seguro que se pueden crear unas leyes o unos principios sobre el asunto), creo que se sienten bien entre nosotras, para ellos, para sus pobres y estupidas mentes somos nosotras la escoria de la sociedad y ellos entre la escoria se sienten reyes, no son pocos los que te hacen de menos, te insultan y humillan mientras tu sonries con la mejor de tus caras, sabes que sus insultos al día siguiente, cuando falten trescientos euros de su cuenta te los ganaste a pulso y a él esos insultos le costarán el remordimiento de conciencia que llega cuando el Chivas desaparece de su sangre. Él, ese intolerante resabiado y prepotente sabrá que ha pecado y yo y mis compañeras, por nuestra “amoralidad” o necesidad, que de todo hay, estaremos tan tranquilas, ni sintiendonos superiores ni inferiores, solo personas, personas pequeñas y diminutas en la inmensidad que solo tratan de llegar a alcanzar un sueño o de darle una vida mejor a sus hijos, a su familia en paises muy lejanos, con mucha miseria, miseria que el prepotente jamás tendrá a bien interesarse por ella, como mucho le dará mensualmente unos euros a Cáritas o a alguna ONG similar, para lavar su putrefacta conciencia. Espero que esta gente no olvide, que “Su Señor” cuando vino al mundo se juntaba con putas y ladrones, quizás no por que fueran los buenos, mucho menos los más buenos, pero si los más necesitados de muchas cosas.

Suelen culparnos a putas, gays, lesbianas, actores porno, hippys, progresistas, juventud, de todos los males de la sociedad (puede leer el blog un niño, el niño puede ver una revista porno, el niño puede…. el niño, el niño…) hipocritas, incapaces de ver el fallo en ellos nos culpan a nosotros, incapaces de sentarse con su hijo a jugar, nos culpan a nosotr@s de los desmanes del niño.

Giordano Bruno
Decía mi abuelo que un niño era como un roble joven, si se le va podando y encauzando crecerá recto, fuerte y frondoso, si no se le cuida crecerá retorcido y con mil ramas inutiles (eso según él eran los vicios) desde la base hasta la ultima de sus ramas centrales, al roble tenía que cuidarlo el dueño, vigilarlo, no tenemos que hacerlo los demás. Vigilad vosotros, hipocritas, a vuestros hijos, no los pongais de escudo para vilipendiarme a mi, vigilaos a vosotros mismos y a vuestra conducta yo no soy la que os pervierte, ya venis a mi pervertidos, no voy a vuestros hogares a robaros de vuestras esposas, sabeis donde estoy y venis a mi. Si tu niño lee este blog es por que tu, y solo tu, no tienes a tu niño bajo el normal control que para su educación debes ejercer sobre él, si tu niño a los dieciocho años termina en un burdel con una borrachera de infarto y de perica hasta las orejas no fuí la culpable, no fuí a tu casa a decirle que se portase así. Y a ver si te enteras, hipocrita, si tu hijo es gay no es por vicio, ni por las malas compañias, es por que eso es lo que le gusta, como si le apasiona ser piloto de carreras, no está enfermo, nadie te lo envició. Si tu hijo sale delincuente no es la culpable la sociedad, mira a ver lo que hiciste en su educación, no nos cargues a nosotros con ese peso, ni conocemos a tu hijo. 

Mi amigo policia me contó una vez que en ocasiones, las madres echaban la culpa de la conducta de sus hijos a “las malas compañias” y contaba que en no pocas veces, la mala compañia eran o habían sido sus propios padres.

En todo caso, Sr. Intolerante, no voy a pedirte perdón por vivir como yo quiero o como puedo, si no te gusta mi estilo de vida cierra los ojos si quieres, si no te gusta lo que escribo no lo leas, pero eso si, no me culpes a mi de tus miedos y traumas. Aunque tu no seas capaz de creerlo mis ideas sobre la vida no van a desaparecer porque las prohibas. Podrás matarme por ellas, no lo dudo, a veces hasta eres fuerte con un arma en la mano, no tengo ni siquiera miedo a que me mates por ellas, mi Dios, que no se si es el verdadero (no estoy tan segura como tu) te castigará el día del juicio a ti y a mi me sentará en su mundo, por que el mundo de mi Dios se basa en la justicia, en la tolerancia, en el amor al projimo y en trato igual entre los seres humanos, y estoy convencida (aunque no segura), que mi Dios no quiere a un tipo como tu en ese paraiso, se lo estropearias. A buen seguro que prefiere a una chica alegre y divertida como yo que a un amargado como tu que se pase la vida sin solucionar nada y jodiendo la de los demás.

Quema del molinero Menocchio
Tu, Sr. Intolerante, tu y solo tu, fuiste el asesino y el represor de los personajes de las fotos, personas sabias e inteligentes, que hubiesen aportado mayor saber, felicidad y bienestar a la humanidad, de no haber aparecido en sus vidas alguien como tu, alguien que se creia poseedor de la verdad absoluta y unica.

Besos a tod@s, a los intolerantes también, Una amiga colombiana saludaba y trataba cortesmente, con exquisita educación incluso a los que le hacían desprecios, un día un fulano la trató realmente mal, tanto así que los porteros del club lo echaron fuera, ella no perdió su sonrisa ni modales, le pregunté como no le había dicho cuatro cosas y me respondio algo así como: “¿para que?, a lo mejor un día quiere suicidarse y acordandose de todo el mal que hizo en la vida lo hace antes”. Soy incapaz de aguantar el tipo como aquella buena amiga pero aún así, si me creo capaz de hacerte ver lo cenutrio que eres.

7 comentarios:

Débora dijo...

No puedo creer que esta entrada no tenga comentarios.. En fin, sobran las palabras. *Se pone de pie, y la ovaciona*.

Miriam dijo...

Tuvo muchos, lo que pasa es que fue en un blog anterior del que estoy recuperando algunos posts para este.

Muchas gracias por leerme

Simone dijo...

Preciosa reflexión. Además, si tan religiosos son, ¿por qué no recuerdan que el único con capacidad para juzgar es Dios?
Hace meses que no me pasaba por acá, y he encontrado más entradas :)
Ah, por cierto, el otro día también encontré posts de tu anterior blog por medio de la wayback machine. Si lo hubieras mencionado antes, probablemente te habría dado el enlace.
Un beso Miriam.

Berno dijo...

well researched and thoughtful. Thanks

I.A.R. dijo...

De antemano decir que no me considero un 'salvamorales' (y sé que no lo soy).
Me gustaría dejar mi testimonio.
Hola. Soy un varón nacido y residente en España de casi 40 años. No estoy de acuerdo con el espíritu de este blog. Yo he sido cliente, al mismo tiempo que estudioso del fenómeno de la prostitución. La mayoría de las mujeres con las que he intecambiado palabras las conocí en la prostitución y en tal contexto se produjeron las (breves las más de las veces) conversaciones).
Pienso que hoy en día en nuestra sociedad hay bastantes recursos disponibles como para que sean muy pocas las mujeres que tengan que recurrir a la prostitución, y, sin embargo, empieza a haber un repunte de mujeres españolas en este negocio.
Para mí la prostitución --desde un punto de vista ético-- no puede ser considerada un trabajo: el "sacrificio", el "servicio" que las mujeres realizan en la prostitución con los hombres que acuden a ellas, no debería legitimarse socialmente como un trabajo por la razón fundamental de que tal demanda masculina no tiene razón de ser (carece de verdadera justificación) la inmensa mayoría de los casos en los que podemos imaginar. El espíritu servil y de sacrificio (casi monjil en algunos casos que he conocido)de muchas mujeres que realizan prostitución es algo fácil de constatar. Y yo lo que afirmo es que estas mujeres se equivocan, no tienen que aceptar realizar prostitución: la inmensa mayoría de sus clientes no son seres indefensos que no puedan prescindir de ellas como mujeres o personas. Para suplir esto en nuestra sociedad existen diversos profesionales con la suficiente cualificación: psicólgos/as; médicos; trabajadores/as sociales; profesionales del "coaching".
Además es un hecho fácil de constatar de que la inmensa mayoría de la clientela de prostitución la constituimos los hombres, que son poquísimas las mujeres que han probado (y menos aún las que repiten) como clientas de personas que realizan prostitución.
Por último: en la prostitución resulta bastante fácil alienarse (tanto los clientes como las 'prostitutas'); es muy fácil perder la identidad estando relacionado con este fenómemo y también es muy fácil tender a formas de pensar y a comportamientos discutibles éticamente hablando (en este sentido bastantes personas de las que me cruzé en la prostitución, tengo claro que no asumían --y no sabían realizar-- su libertad).
Análisis del fenómeno desde la categoría del 'estigma de puta' ayudan a entender y enriquecen nuestra comprensión de la prostitución, esto sin duda, pero pienso también que este es un marco teórico que tiene sus limitaciones y que no explica todo de un fenómeno como la prostitución, y, sobre todo, que si se pone todo (o mucho) el énfasis en él (tal y como han hecho: Colectivo Hetaira; LICIT; Raquel Osborne; Laura Mª Agustín; Cats; Gail Pheterson, y pro-derechos en general) tiene el peligro de que las personas que realizan prostitución se limiten a justificarse a sí mismas en su actividad y nunca piensen en la posibilidad de una auto-crítica. Dicho lo cual, quiero resaltar, no obstante, que la mayor auto-crítica la debemos hacer los hombres; y en particular los hombres clientes de prostitución y todo el resto que todavía son (somos) machistas y des-igualitarios y hacemos muy poco o nada por cambiar.
Saludos.

marcostonhin dijo...

# I.A.R.

Cierto que hay trabajos en los que se deja el alma, la salud y el orgullo. Trabajos que no se deberían llamar trabajo, en los que por el puto dinero pierdes los mejores años en una vida miserable, alienante y sin futuro.

De momento lo veo difícil, pero deberían prohibir los trabajos de minero, pescador de altura, pocero, etc. etc. etc. en los que la gente realmente se destroza a trabajar en condiciones lamentables y por una miseria.

¿Las putas? qué coño, trabajan en lugares calentitos (los puticlús), con seguridad (bueno, al menos hasta que cambien la ley y tengan que volver a trabajar en la calle) y cobran una pasta sin pagar impuestos. Maldita la pena que me dan. ¿Trabajo indigno? Juas.

Escortd Madrid dijo...

Profunda reflexión de la sociedad, me ha encantado, te seguire :)